Coahuila responde: referente de participación ciudadana e integridad electoral en la elección judicial 2025

Mtra. Leticia Bravo Ostos
Consejera Electoral del Instituto Electoral de Coahuila
Lic. José Luis Vázquez López
Vocal Ejecutivo de la Junta Local Ejecutiva del INE en Coahuila
Resumen
La participación ciudadana registrada en Coahuila durante la Elección Judicial Extraordinaria de 2025, posicionó al estado como un referente nacional no solo en materia de corresponsabilidad democrática, sino tambien en integridad electoral, destacando la articulación efectiva entre autoridades electorales y sociedad civil organizada junto con la implementación de mecanismos de transparencia y participación ciudadana, fortaleciendo la confianza pública a pesar de los múltiples retos que enfrentaron tanto las autoridades electorales en la organización de la elección como la ciudadanía en el ejercicio de su derecho al voto.
La Elección Judicial Extraordinaria de 2025 en Coahuila no solo marcó un hito en la democratización del Poder Judicial en México, sino que también consolidó al estado como un modelo nacional de participación ciudadana e integridad electoral. Con una tasa de participación que superó el 20%, Coahuila dejó atrás la media nacional.
En este artículo se analizan diversos factores con el propósito de explicar desde una perspectiva comparada cómo el estado de Coahuila logró distinguirse por registrar una participación superior a la media nacional, reconociendo cómo la articulación con organizaciones de la sociedad civil constituye una buena práctica dentro del desempeño electoral y un mecanismo para garantizar la transparencia, la supervisión ciudadana y la rendición de cuentas, proponiendo cauces institucionales, para afrontar los retos que fortalezcan y legitimen operativamente este nuevo modelo electoral derivado de la reforma constitucional de 2024.
Palabras clave: Elección Judicial, Participación Ciudadana, Legitimidad, Integridad Electoral, Transparencia, Rendición de Cuentas.
La elección directa de juezas, jueces, magistraturas, así como de ministros y ministras en México se realizó por primera vez en este 2025, que como proceso inédito marca un punto de inflexión a través de la democratización del Poder Judicial, con el objetivo de reforzar y legitimar el principio de soberanía popular. Este ejercicio requirió, de manera explícita, prácticas de integridad electoral como la publicidad de información clave, la accesibilidad a los procedimientos y la supervisión ciudadana, asegurando que el proceso fuese verificable y confiable.
La implementación de este proceso inédito derivó en complejidades técnicas y cívicas: la multiplicidad de cargos, el desconocimiento generalizado de las competencias y funciones del ámbito judicial, así como la limitada difusión de los perfiles postulados resultado de las restricciones impuestas por ley a la propaganda electoral, fueron entre otros, factores que incidieron directamente en la participación ciudadana, que a nivel nacional se ubicó en un rango de entre 12.5 % y 13.3 %, evidenciando las barreras estructurales que limitaron el involucramiento activo de la población. Estos desafíos pusieron de relieve la importancia de la transparencia proactiva y la comunicación abierta como medios para remover barreras de acceso a la información y fomentar un involucramiento activo de la ciudadanía.
Si observamos en detalle el comportamiento electoral en otras entidades federativas, tenemos que Coahuila logró superar el umbral del 20 % de participación ciudadana; mientras que entidades como Jalisco y Guanajuato apenas alcanzaron un 7 %; incluso en estados con procesos locales concurrentes, como Durango y Veracruz, los niveles de asistencia a las urnas fueron considerablemente bajos. Esta comparación evidencia que el desempeño de la ciudadanía coahuilense no obedece a un contexto automático, sino al fortalecimiento de la integridad electoral mediante la transparencia en el planeamiento, la apertura de información y la rendición de cuentas ante la ciudadanía y actores sociales.
En un recuento histórico, entre los años 2017 y 2023, Coahuila registró niveles de participación ciudadana en procesos estatales que oscilaron entre el 52 % y el 62%, ubicándose de forma consistente por encima del promedio nacional, este desempeño sostenido no es casual, sino resultado directo de una estrecha coordinación entre el Instituto Nacional Electoral (INE) y el Instituto Electoral de Coahuila (IEC), dado que ambas autoridades desarrollaron de manera conjunta estrategias diferenciadas, con enfoque territorial y capacidad operativa, orientadas a garantizar condiciones de inclusión, certeza y acceso efectivo al ejercicio del voto. Por lo tanto, los niveles de participación alcanzados en la elección judicial extraordinaria no constituye un hecho aislado, sino la expresión acumulada de una relación de confianza entre ciudadanía organizada e instituciones. Esto es evidencia de que cuando se actúa con responsabilidad y legitimidad, la ciudadanía responde con convicción, apropiándose del proceso democrático y dotándolo de sentido colectivo. Es el resultado de una estrategia institucional orientada a convocar a organizaciones de la sociedad civil a unirse al esfuerzo por enfrentar el desafío que representaba una elección sin precedentes.
Uno de los elementos más significativos del caso coahuilense fue precisamente la participación activa de diversos sectores sociales en la promoción del proceso. Este involucramiento se desarrolló bajo principios de integridad electoral, garantizando que la información difundida fuera veraz, completa y accesible para todas las personas. La coordinación entre el Instituto Electoral de Coahuila (IEC) y específicamente la Junta Local Ejecutiva del Instituto Nacional Electoral (INE) en la entidad, así como múltiples actores de la sociedad civil organizada, generó una narrativa de corresponsabilidad cívica que contribuyó a transformar el escepticismo inicial en participación informada. Esta alianza fue clave para ampliar el alcance territorial de las acciones, fortalecer la pedagogía electoral y dotar de legitimidad a la implementación del nuevo modelo de la elección judicial.
En este sentido, el INE y el IEC a través del convenio general de coordinación y colaboración, celebrado en pro del esfuerzo en conjunto, acordaron elevar la calidad y eficacia de la democracia electoral en nuestro país, optimizando los recursos humanos y materiales a disposición de ambas autoridades.
Según cifras institucionales, el INE Coahuila impactó a más de 132,000 personas a través de actividades presenciales de promoción ciudadana; 102 organizaciones, tanto públicas como privadas se sumaron como aliadas para promocionar el voto y las vocalías de la Junta Local y Distritales realizaron más de 630 entrevistas en medios de comunicación para socializar los objetivos del proceso. Esto constata la movilización articulada que integró el alcance territorial, la colaboración ciudadana y la cobertura mediática. Estas acciones se encuentran documentadas, lo que permite a la ciudadanía conocer los resultados, evaluar el uso de recursos y proponer mejoras, a la vez que fortalecer la rendición de cuentas y la confianza en el proceso.
Del mismo modo, se llevaron a cabo múltiples acciones de carácter informativo y pedagógico diseñadas con enfoque de acceso universal a la información que contribuyeron a acercar el proceso electoral a la ciudadanía, lo que incrementó la participación informada. Las universidades abrieron sus espacios para la realización de foros públicos; brigadas de difusión recorrieron calles, colonias y tianguis; se organizaron talleres comunitarios y se promovieron actividades innovadoras como la “Lotería Democrática” y la “Rodada por la Democracia”. Estas intervenciones, desarrolladas en espacios educativos y comunitarios, permitieron instalar el tema en el debate público y generar condiciones propicias para una participación reflexiva, libre y razonada.
Por otra parte, con el propósito de fomentar la participación ciudadana, desde el IEC se diseñó un programa que priorizó la información, sensibilización y movilización ciudadana, con el objetivo de afianzar la confianza pública, garantizar la transparencia y aportar el cumplimiento del nuevo marco legal.
En este contexto, se realizaron acciones como los “Diálogos Informativos”, cuyo objetivo fue fortalecer el conocimiento de la población acerca del Proceso Electoral Judicial Extraordinario 2025, a través de la generación de espacios para la difusión de información útil para el ejercicio de un voto libre e informado, iguales a los implementados a través de los 08 Comités Judiciales Electorales Distritales, con un total de 64 diálogos informativos que impactaron a 1919 personas; además, se replicaron en diversas instituciones de educación media y superior, llegando a 53 escuelas, así como sesiones en distintos sectores de la sociedad: juntas vecinales, Colegio de Abogados, Asociaciones Civiles, Asilos para personas adultas mayores, Centros de Rehabilitación, Sede de la Policía Estatal, entre otros. Esta distribución evidencia el esfuerzo realizado para alcanzar, además de las juventudes coahuilenses, a otros sectores de la sociedad en situación de vulnerabilidad o bien con algún desempeño en las funciones públicas.
Otro elemento de suma importancia fue la inserción de la leyenda “Domingo 1º de Junio ¡Infórmate y Vota!” en todos los materiales de difusión institucional, redes sociales, micrositios web y medios impresos. Esta frase registrada en 55 organismos ubicados en las cabeceras distritales de Acuña, Monclova, Parras, Piedras Negras, Sabinas, San Pedro, Torreón y Saltillo se convirtió en un llamado claro, oportuno y contundente que acompañó a la ciudadanía en la cuenta regresiva hacia la jornada electoral, puntualizando la relevancia de ejercer el voto informado y razonado, un claro llamado a la acción.
| STAND INSTITUCIONAL ITINERANTE | |
| CABECERA DISTRITAL | NÚMERO DE PERSONAS ATENDIDAS |
| ACUÑA | 165 |
| MONCLOVA | 97 |
| PARRAS | 112 |
| PIEDRAS NEGRAS | 155 |
| SABINAS | 423 |
| SAN PEDRO | 182 |
| TORREÓN | 112 |
| SALTILLO | 206 |
| TOTAL | 1,452 |
En cada una de las acciones realizadas se priorizó el trabajo conjunto, la creatividad y el uso estratégico de las tecnologías de la información, logrando alcanzar a miles de personas de diversos contextos y a través de las distintas regiones de nuestro Estado. Se fomentó el acercamiento institucional a través del stand itinerante del IEC, con notorio entusiasmo de las juventudes; se propició el derecho de la ciudadanía para participar en las actividades de observación electoral, lo que garantizó que el proceso electoral fuera inclusivo y transparente.
La experiencia obtenida reafirma que la democracia no se construye desde una sola esfera, sino a partir de la confluencia entre instituciones sólidas y ciudadanía comprometida. La participación del 24.39 % no debe interpretarse como un punto de llegada, sino como el inicio de una nueva etapa de vinculación cívica en procesos electorales de naturaleza judicial, ya que confirma que, al igual que en procesos anteriores, la sociedad coahuilense respondió al llamado institucional con responsabilidad y sentido colectivo, lo que evidencia que cuando las autoridades electorales actúan con apertura, consistencia y cercanía, convocando a la ciudadanía como aliada estratégica, es posible reconfigurar el entorno electoral incluso en contextos complejos e inciertos.
Consolidar una ciudadanía informada, activa y plenamente legitimada para ejercer sus derechos político-electorales requiere sostener en el tiempo los vínculos construidos durante este proceso, en este marco, la entrega de reconocimientos a las organizaciones de la sociedad civil participantes no solo representó un acto de agradecimiento institucional sino también una práctica que visibiliza el valor de la colaboración sostenida con visión estratégica, memoria institucional y compromiso compartido, fomentando la participación y el control ciudadano como elementos esenciales de la integridad electoral.
Por otra parte, la digitalización jugó un papel complementario pero crucial. Micrositios web y cuentas de redes sociales se convirtieron en canales para difundir información clara y accesible sobre las elecciones judiciales.
En este sentido, es importante hablar sobre la desinformación, un enemigo silencioso de la democracia que se define como contenido falso, descontextualizado o malintencionado que se propaga rápidamente a través de tecnologías modernas, amplificando divisiones sociales y erosionando la confianza en las instituciones. En el contexto de la Elección Judicial 2025, la desinformación sobre las competencias de los cargos judiciales fue un factor que contribuyó a la baja participación nacional, alimentando dudas y confusión.
En Coahuila, sin embargo, los organismos electorales tomaron las riendas con una estrategia que se alinea con un enfoque de comunicaciones integradas: ofrecer contenido veraz, completo y fácil de entender para convertir el escepticismo en participación informada.. El impacto en la participación es directo: la desinformación genera confusión y abstencionismo, mientras que contrarrestarla fomenta un voto reflexivo y consciente.
La transparencia en el proceso electoral constituye un pilar fundamental sobre el cual descansa, en gran medida, la legitimidad y la confianza de la ciudadanía en las instituciones democráticas. No se trata únicamente de un valor deseable, sino de una condición imprescindible para garantizar elecciones justas, equitativas y creíbles. Sin transparencia, se debilita la confianza en los resultados, se erosiona la credibilidad institucional y se limita el ejercicio pleno de los derechos políticos de la ciudadanía.
Alcanzar una verdadera transparencia implica ir más allá de la mera publicación de información: requiere la implementación de mecanismos eficaces que aseguren que los datos proporcionados sean veraces, claros, accesibles y comprensibles para todos los sectores de la sociedad. La ciudadanía tiene derecho a conocer, de manera oportuna y confiable, las decisiones, procedimientos y elementos que configuran el desarrollo del proceso electoral. Solo con información clara y suficiente es posible construir un voto informado y razonado, que fortalezca la calidad de la democracia.
En este sentido, durante el Proceso Electoral Extraordinario 2024-2025, destaca la implementación del sistema “Conóceles”, una plataforma desarrollada por el Instituto Nacional Electoral (INE) para candidaturas federales y, a su vez, adoptada por el Instituto Electoral de Coahuila (IEC) para las candidaturas locales, con el objetivo de difundir información curricular de las personas aspirantes a cargos de elección.
En el caso particular de Coahuila, la plataforma Conóceles se consolidó como una alternativa eficiente, innovadora y de fácil acceso para que la ciudadanía pudiera conocer a quienes decidieron ejercer su derecho a participar en la contienda. El micrositio estuvo alojado dentro de la página oficial del IEC, donde fue posible consultar los perfiles de las candidaturas a integrar el Poder Judicial Local, incluyendo su fotografía, trayectoria académica, experiencia profesional, propuestas para el ejercicio de la función jurisdiccional y medios de contacto. La utilidad de esta herramienta se refleja en los datos registrados: de acuerdo con estadísticas obtenidas mediante Google Analytics, desde su liberación y hasta el corte del 1 de julio de 2025, el sistema recibió un total de 212,878 visitas, cifra que evidencia el interés de la ciudadanía en conocer a profundidad a sus posibles representantes.
La participación activa de la sociedad civil, las cámaras empresariales, la academia y la ciudadanía en general resulta indispensable no solo para difundir esta plataforma, sino también para evaluar críticamente su implementación. Su involucramiento permite garantizar que el micrositio cumpla con el objetivo de facilitar y promover un voto consciente, informado y razonado. De esta forma, “Conóceles” no solo se convierte en una herramienta tecnológica, sino en un instrumento que contribuye directamente a fortalecer la transparencia, la rendición de cuentas y la confianza en el sistema electoral y jurisdiccional.
No obstante, su éxito no puede depender únicamente de la existencia de la plataforma. Es imperativo que el IEC, las candidaturas y los distintos actores políticos y sociales trabajen de manera conjunta y coordinada para asegurar que “Conóceles” mantenga altos estándares de calidad y veracidad en la información, que se promueva una mayor participación ciudadana en su uso, que se garantice su sostenibilidad a largo plazo y que se realice una reflexión crítica sobre el papel de la tecnología en la promoción de la democracia.
En definitiva, el sistema “Conóceles” representa una herramienta valiosa que debe ser aprovechada al máximo. Su relevancia trasciende la coyuntura de un proceso electoral específico y plantea la posibilidad de consolidarse como una práctica permanente de acceso a la información pública electoral. El futuro de esta herramienta dependerá de la voluntad política, el compromiso institucional y la participación activa de la sociedad, elementos que, en conjunto, permitirán construir una ciudadanía más informada, un sistema electoral más transparente y, en consecuencia, una democracia más sólida y participativa.
Este primer ejercicio nacional, complejo y perfectible, inaugura un nuevo ciclo de responsabilidad compartida, en el que la integridad electoral se erige como principio rector y exige la sistematización de buenas prácticas, el seguimiento ciudadano de los compromisos y la transparencia activa en cada una de las fases del proceso. No basta con haber desarrollado una herramienta innovadora; lo fundamental es asumir que su éxito depende de la continuidad, de la apertura al escrutinio público y de la voluntad política para corregir deficiencias y potenciar sus alcances.
En este contexto, corresponde ahora a las autoridades electorales fortalecer lo aprendido, consolidando aquellas acciones que demostraron eficacia y pertinencia; institucionalizar las buenas prácticas, de modo que trasciendan coyunturas y administraciones; y sistematizar la experiencia para convertirla en un modelo estructurado de vinculación social que pueda ser replicado, evaluado y perfeccionado de manera constante.
Este esfuerzo también implica reconocer que la construcción de confianza ciudadana en los procesos electorales no se limita a la jornada electoral, sino que se forja en la manera en que las instituciones gestionan la información, rinden cuentas y se abren al escrutinio público antes, durante y después de los comicios. La integridad electoral demanda, por tanto, un compromiso permanente con la legalidad, la imparcialidad y la rendición de cuentas, acompañado de una ciudadanía activa y vigilante que dé vida a estos principios.
De este modo, la experiencia obtenida no debe entenderse como un punto de llegada, sino como el inicio de un proceso de mejora continua, en el que cada ciclo electoral enriquezca el siguiente. Solo a través de esta lógica de aprendizaje y colaboración se logrará consolidar un sistema electoral más sólido, confiable y transparente, capaz de responder a los retos de una sociedad cada vez más informada, crítica y demandante.
El reto hacia adelante es claro: avanzar en la construcción de un modelo integral de integridad electoral, que combine innovación tecnológica, participación ciudadana activa, coordinación interinstitucional y compromiso de las candidaturas. De esta manera se podrán asegurar procesos cada vez más incluyentes, verificables y legítimos. El futuro de nuestra democracia exige instituciones abiertas, candidaturas responsables y una ciudadanía organizada e involucrada; solo así será posible garantizar elecciones que no solo sean legales, sino auténticamente justas, equitativas y representativas.


