Transparencia Electoral insta al oficialismo hondureño a respetar la institucionalidad del Consejo Nacional Electoral

Transparencia Electoral expresa su profunda preocupación ante los recientes acontecimientos ocurridos en el Congreso Nacional de Honduras, en los que se vulneró la integridad institucional del Consejo Nacional Electoral (CNE) y se pusieron en riesgo la seguridad física y moral de sus integrantes.
Las consejeras Cossette López y Ana Paola Hall fueron objeto de ataques verbales, intimidaciones y situaciones de hostigamiento por parte de diputados del oficialismo, en un contexto de alta tensión política. Este tipo de agravios, además de inadmisibles, constituyen una amenaza directa a la independencia de los órganos electorales y al funcionamiento democrático del Estado.
Asimismo, Transparencia Electoral condena enérgicamente las acciones de obstrucción llevadas adelante por militantes oficialistas, quienes impidieron el ingreso de representantes de empresas desarrolladoras de tecnología electoral para presentar sus ofertas en la licitación del sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP), un componente clave para garantizar la transparencia y confianza en las elecciones generales programadas para noviembre de 2025.
La manipulación política del proceso electoral y la coacción hacia el organismo rector de las elecciones afectan directamente la legitimidad del proceso democrático hondureño, debilitan la institucionalidad y ponen en duda el compromiso del oficialismo con los principios fundamentales de la democracia representativa.
Transparencia Electoral hace un llamado urgente al gobierno y al partido oficial de Honduras a:
- Respetar la autonomía e independencia del Consejo Nacional Electoral, en cumplimiento de los principios constitucionales y estándares internacionales en materia electoral.
- Garantizar la integridad física y moral de sus autoridades y funcionarios.
- Permitir el desarrollo transparente y libre de interferencias del proceso de licitación del sistema de transmisión de datos, indispensable para unas elecciones creíbles y verificables.
Finalmente, instamos al oficialismo hondureño a dejar de lado prácticas intimidatorias y a respaldar institucionalmente el trabajo del Consejo Nacional Electoral, cuya labor es fundamental para asegurar la celebración de elecciones libres, transparentes y competitivas en noviembre.
Solo mediante el respeto a la legalidad, la pluralidad y la transparencia será posible fortalecer la democracia en Honduras.