Transparencia Electoral

Nueva Constitución y Transición Democrática en Togo

Desde 1992 no se han celebrado elecciones multipartidistas periódicos en Togo, no obstante, la familia Gnassingbé ha controlado la política togolesa desde el golpe de Estado de 1963. El actual presidente Faure Gnassingbé mantienen un control absoluto del país, a través, de un aparato de seguridad dominado por un grupo étnico y con distritos electorales mal distribuidos que claramente benefician al partido gobernante. Los constantes llamados a implementar reformas han sido duramente reprimidos. 

Las elecciones multipartidistas en Togo han tenido las siguientes características: colegios electorales falsos; relleno de urnas electorales; detenciones arbitrarias de líderes de la oposición; el juez electoral y el Tribunal Constitucional están sesgando hacia el partido de gobierno; el país no tiene Registros Electorales confiables; exclusión de monitores electorales locales; no existe presencia legislativa de la oposición en el Parlamento; el gobierno practica abiertamente el clientelismo con incentivos financieros y compra de votos; corrupción generalizada; falta de libertad de prensa; impunidad a favor de los que cometen crímenes contra los periodistas; violencia e intimidación policial contra cualquier tipo de protestas; práctica de la tortura contra opositores; Por tanto, los procesos electorales de Togo son defectuosos y no brindan garantías para desarrollar un proceso electoral democrático, justo, transparente y observado, etc. 

A inicios de mes, el presidente Faure Gnassingbé firmó una nueva constitución que elimina las elecciones presidenciales. Esta medida, según sus opositores, le va a permitir extender el gobierno de seis décadas de su familia. Esta nueva constitución llega después que la Comisión Electoral anunciara el sábado 04 de mayo que el partido del presidente había obtenido la mayoría de los escaños del parlamento. La nueva constitución aumenta el mandato presidencial de cinco a seis años e introduce un límite de mandato único. Los 20 años que ha estado en el poder Gnassingbé no contarían y esto le permitiría permanecer en el poder una vez que expire su mandato en 2025. Ahora, con la nueva constitución, el Parlamento elegirá al nuevo presidente.

El gobierno ha prohibido las protestas contra la nueva constitución y arrestó a figuras de la oposición. Los críticos del gobierno de Gnassingbé temen que esto pueda convertirse en otra forma para extender su poder. Por tanto, 20 organizaciones de la sociedad civil de Togo han convocado a protestas para restablecer la Constitución anterior. Los líderes de la sociedad civil argumentan que las elecciones de 2025 son “absolutamente necesarias” para que el pueblo togolés elija un nuevo presidente y así lograr un acuerdo de” transición democrática en líderes.

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